Ahora que está a punto de comenzar un nuevo año, muchas nos proponemos un cambio de look como forma de romper con el pasado. Pero, ¿y si no me queda bien? ¿Y si me arrepiento?  Al final llegamos a la conclusión de que más vale malo conocido que bueno por conocer. Por eso, hoy en Juan Galán, te ayudamos a que tú también des tu gran cambio en base al color de pelo que más te va a favorecer, para que sea todo un acierto.

En anteriores entradas hablamos del corte de pelo que más te favorece según el  tipo de rostro, por eso hoy te traemos el tinte que más te favorecerá, basándonos en el tono de tu piel. Uniendo estos dos artículos ¡Tu cambio será radical y todo un acierto!

Lo que más favorece si eres morena natural es el castaño chocolate o el rojo. Si te decides por el rojo decántate por las tonalidades más oscuras como el rojo borgoña o cerezo, ya que crean un contraste ideal con el tono bronceado de la piel. Si no te atreves con el tiente, puedes probar con las mechas balayage que te darán un resultado más suave, sutil y natural.

Si eres castaña natural, deberías apostar por el rubio, eso sí, aclarando poco a poco hasta conseguir el tono perfecto para no maltratar el pelo. El rojo oscuro también sienta de maravilla a este colectivo, aunque es un poco más arriesgado. Si por el contrario quieres algo menos rompedor lo ideal es empezar por unas mechas como las balayage o babylights, muy sutiles y glamurosas.

Si por el contrario eres rubia, ¡estás de suerte! Gracias a la claridad del pelo claro, las rubias tienen más facilidad a la hora de cambiar el color. El castaño claro es todo un acierto ya que dulcifica los rasgos y resalta el color de los ojos, sobre todo si son claros. Para las más arriesgadas, los colores fantasía son una gran apuesta.

tintes

Además de estas pautas según el tono de piel y color natural de pelo, hay que tener en cuenta:

  • Los defectos de la piel: si eres una persona con manchas u ojerosa, evita los rubios muy claros y los marrones muy oscuros, ya que resaltarán los defectos y harán que tu piel se vea más apagada.
  • Las cejas: hay que tener muy en cuenta el color de las cejas, ya que si hay mucho contraste con tu nuevo color de pelo resaltarán demasiado.
  • Si no estás convencida o buscas un cambio más sutil, no debes aclarar u oscurecer tu pelo más de tres tonos. De esta forma conseguirás un look muy natural y discreto.